Sentada en su silla
mira por la ventana
con el frío de su cuerpo
se traspasa lo inmenso.
Su pulso se acelera
y su temblequeo queda
posado sobre su rostro
que cautiva su propio llanto.
La visión ya es desconocida
se tropieza y cae
delante de nosotros
que no sabemos quienes somos.
Ella siempre esta
ayudando a los demás
pero ahora necesita
nuestra ayuda sobre el mas allá.
Ojos que se entristecen
llanto que de golpe aparece
sobre su rostro sutil
haciendo su vida más gris.
No encuentra el alivio
a su ardor corporal
los remedios sólo están
delante de ella, para hacerla inmortal
Tal vez mañana comience su viaje
y yo sé que estará en paz
con su cuerpo y corazón
que siempre nos dio, a todos ...
'la niebla otra vez, lo invade todo ...'[Yamandú Cardozo]
Santiago ...
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